sábado, 17 de octubre de 2015

La universidad como factor de cambio social


    Durante mucho tiempo se ha debatido acerca del papel que debe jugar la universidad en la conformación de la sociedad nueva, alejada de los estereotipos impuestos por las potencias hegemónicas mundiales,  que han configurado un sistema en el cual la mayoría de los países del mundo están condenados a vivir en el subdesarrollo, sirviendo a sus fines como productores de materias primas e implantándoles estilos de vida y modelos de consumo capitalistas. Para ello han contado con diversos mecanismos que van desde el uso de la fuerza militar hasta el proceso de transculturización utilizando la supremacía de los medios de comunicación masivos como la televisión y el internet.

     El investigador argentino Oscar Varsavsky (1920-1976) en su trabajo ciencia, política y cientificismo plantea claramente la necesidad de la implementación de un desarrollo científico basado en las realidades de nuestros países, en esa investigación señala que el modelo que nos han impuesto solo servía a los  países desarrollados y que para avanzar como sociedad no podíamos seguir formando parte del engranaje del sistema de consumo capitalista. Por otra parte hablo específicamente de como la universidad se constituyó en una pieza de afianzamiento de ese sistema, formando individuos sin una visión nacionalista, que respondían a intereses foráneos y con valores tergiversados como el individualismo y la acumulación de dinero como sinónimo de éxito. Esos planteamientos aunque realizados en otro marco histórico hoy tienen más vigencia que nunca, los enunciados de ese trabajo están presentes en el mundo actual con más fuerza que entonces.

     En nuestro país Venezuela se viene desarrollando un proceso de transformación social desde la asunción como Presidente de Hugo Chávez en el año 1999, durante este tiempo el pueblo participa activamente en el diseño e implementación de  las políticas públicas, las organizaciones de base del poder popular actúan como gobierno en sus comunidades ejerciendo funciones tanto ejecutivas como de contraloría social. En este esfuerzo por implantar un nuevo modelo social la universidad como centro del conocimiento científico e intelectual tiene un papel de especial trascendencia, además de capacitar individuos para el trabajo productivo, tiene la responsabilidad de sembrar en los futuros profesionales conciencia de que la prioridad es el desarrollo endógeno nacional y la defensa de nuestros valores como sociedad, ante la amenaza del proceso de transculturización contra nuestra idiosincrasia y costumbres.

     La transformación universitaria se viene gestando en nuestro país conjuntamente con las políticas de cambio social del gobierno nacional, la apertura del proceso de inclusión ha abierto la posibilidad de que millones de estudiantes ingresen a formarse en los centros de educación superior, en nuestra universidad UNELLEZ el incremento de la matricula ha sido considerable, jóvenes de todos los rincones de nuestra región ahora tienen de oportunidad de cursar estudios y prepararse dentro de la nueva visión geopolítica nacional. Como parte del proceso de participación e integración con las comunidades la Unellez ha diseñado dentro de su plan de estudios sub-proyectos donde se realiza una vinculación permanente con el poder popular, la interacción entre ambos elementos universidad-comunidad es un hecho concreto, ahora es necesario que estas acciones se fortalezcan, para ello todos los actores de este proceso tiene que tener la convicción absoluta sobre la importancia de lo que queremos construir, una universidad nueva que sea referencia de participación democrática y protagónica, donde se genere el conocimiento científico-productivo para el desarrollo sustentable de nuestra región y de nuestro país, que sea vanguardia en la promoción de nuestros valores culturales como pueblo, que sea en si un foco de libre pensamiento y creación.

      La universidad nueva tiene que producir los hombres y mujeres nuevos, con valores y principios propios de nuestra nacionalidad, por ello es imprescindible la compenetración con los planes nacionales. El Plan de la Patria como proyecto estratégico tiene ser el camino a seguir por todos los sectores del país y la universidad debe ser pilar fundamental en su praxis, los 5 objetivos históricos como planteamiento central nos muestran del diseño de la sociedad que debemos alcanzar, una sociedad que crea y defienda su soberanía,  con una alternativa al modelo capitalista-consumista, un país que sea una potencia política, económica y social, que establezca una nueva geometría del poder en contraposición al colonialismo de Estados Unidos y Europa y que además participe como pueblo unido de manera activa en la defensa de la sobrevivencia del planeta, que está en riesgo a causa del modelo de desarrollo industrial de las potencias hegemónicas.

      En este escenario de transformaciones el docente tiene la misión de impulsar el cambio de modelo como orientador del proceso de enseñanza- aprendizaje, por ello es necesario que sea sujeto activo en el proceso de construcción de la nueva universidad; allí radica la pertinencia que tiene el plan de formación y el desarrollo de su dimensión sociopolítica como herramienta indispensable de una concepción educativa alternativa a los patrones pre existentes. Este plan es un instrumento para que el docente asuma la visión estratégica del nuevo estado y la nueva universidad, donde la participación del poder popular pasa a ser factor protagónico  y la planificación de las actividades debe estar sujeta a esa realidad. La sociedad justa e igualitaria requiere de una universidad nueva para su consolidación, pongamos nuestro empeño cotidiano para lograr esta meta que hará que nuestro país sea el punto de referencia mundial de que un nuevo tipo de sociedad es posible.       

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